Estaba claro, pero ahora está reclaro. El tonto que no lo sabía ahora lo sabe.
En el cuarto episodio de la temporada vemos a Pope, oculto, contando la verdadera historia de su falsa muerte, y al Comisario haciendo lo mismo con Casqueiro, que siempre había confiado en él.
Charlie sigue cabreado porque El comisario no le dijo a Pope toda la verdad ni confió en sus hombres, y si se lo hubiera dicho no hubieran intentado matar a Pope y la infiltración hubiera seguido su curso, pero como él decía, se limitaba a cumplir órdenes.
Resulta que la conversación entre el comisario y los otros dos a cerca de la infiltración que nos dieron no era toda completa. El comisario no pudo dar marcha atrás porque ya lo habían vendido a Quiroga, por eso los veíamos juntos. Pero cuando Quiroga vio que Pope interceptó sus conversaciones, quiso cargárselo.
Pero el que mató a Pope era Vega, otro policía que llevaba infiltrado en la organización de Quiroga dos años (deseando irse a tocarse los huevos). El disparo era un sistema falso que habían inventado. A Pope lo guardaron como muerto, le hicieron un “agujerito” con maquillaje, y ya está, le han metido un tiro en la cabeza.
El episodio se centra en que Quiroga espera la llegada de Rossi, un capo de la camorra Italiana, para asociarse con él.
Vega pregunta a Quiroga datos de la llegada, y se los comunica a los policías por teléfono. Pero lo fuerte es que Ferrado, el amigo de la infancia de Pope, (posiblemente enviado por Quiroga, que a lo mejor sospechaba) LO PILLA. Entonces, se lo dice a su jefe, y ¡Pum!, se lo carga.
Así que ya Quiroga piensa que Pope sigue vivo (ya que fue Vega quien le “disparó”). Ferrado va a casa de Pope a matarlo (se enteró de que era un madero cuando le “dispararon”). Pero Charlie consigue dispararle antes.

La información de la llegada que Quiroga le dio a Vega era falsa, y el avión que llegaba era otro. Entonces, gracias a una observación del Comisario, este avisa de que Rossi nunca había estado oculto en Italia, que este era EL CAMARERO DEL RESTAURANTE, al que iban Quiroga y El comisario.
Entonces los trincan a los dos, Pope aparece en la comisaría, se reencuentra con su mujer (llorando) y todos le aplauden. Ya todos saben la verdad.

La Infiltración no fue del todo bien. Y encima murió un policía que llevaba dos años en ella, así que el comisario presenta su renuncia ante su Comisario superior.
Falta poco para que acabe al 100 % la historia. El viernes que viene, continuará …
Esta temporada ha estado muy bien, con una historia bien pensada.